Adiccion.

Sé que no soy lo que buscas. No tengo el pelo claro, fumo, y no me gusta el Mirtini con hielo, solo bebo ron. Si salimos a cenar yo no pediré una ensalada, como ella, a mí no me dan miedo las calorías. Si paseamos yo no tomaré un helado, no me gustan las cosas dulces, pero en cambio yo lo soy tanto que tal vez dones tu helado a las gaviotas y decidas comerme a mí, eso está por ver. Es cierto que a veces miento, pero mis mentiras son tan creíbles que ni te darás cuenta. Lloro demasiado, pero soy tan divertida en ocasiones que te dolerá cada centímetro del cuerpo de tanto reírte. No sé dibujar y nunca me han enseñado a sonreír, tuve que aprender sola. Soy incapaz de estarme quieta, hablo demasiado y me enfado muy deprisa, aunque se me pasa muy rápido. Escribo frases en los márgenes de los libros y nunca se me olvida llamar al día siguiente. Lo que puedo prometerte es que no te aburrirás conmigo, te volveré loco y querrás salir corriendo de lo pesada que me pongo a veces. Soy impredecible, vivirás sin saber lo que te espera conmigo y seré yo quien marque las pautas. Puede que me quede contigo cien años o puede que no me vuelvas a ver y me vaya a que me receten otro novio, eso no lo sabes. También te darás cuenta, con el tiempo, de que soy algo caprichosa y un poco presumida también, para qué negarlo? Te querré locamente y me equivocaré al decirlo para que lo entiendas al revés, soy muy vergonzosa. Canto en la ducha y escribiré tu nombre en la arena todos los veranos. No te prometo que nos vaya bien, pero pondré toda mi alma en que lo nuestro funcione.
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